miércoles, 25 de abril de 2012

A las personas parecen importarle las tonteras tanto más de lo que aparentan…


ADVERTENCIA
No me caracterizo por ser sintética.. y ahora no me interesa serlo por tenerle una consideración usted como lector.. porque si bien lo que aparece a continuación viene de la mano con una reflexión respecto de lo social.. en última instancia, esta es una interpelación y una queja con rabia para usted por weón.
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Hoy me salgo de la línea que hasta el momento pareciera tener este blog, que fue fundado sin línea alguna que no fuese MANIFESTARSE cual sea el punto o la línea que se quiera expresar, para quejarme casi en el anonimato (porque soy como la única que leo esto, y al parecer el mundo cree que mejor que se mantenga así…) respecto de las actitudes de la gente que es público y se cree opinólogo de todos aquellos que elegimos manifestarnos en lo cotidiano y expresar lo que sea que pensamos por distintas plataformas virtuales, tenga eso o no un contenido digno de relevarse para alguien que no sea uno mismo.

Y aclaro además, que el ejercicio de escribir lo siguiente, es a la vez un ejercicio crítico personal, y por otra parte, una manera de darle espacio a mi descontento, del cual siento que me libero en la medida en que en algún nivel pueda verbalizarlo y compartirlo, así que acudo a mi blog.

Recuerdo el año pasado, haber estado conversando con mi profe Adela respecto del espacio público, entendiéndolo como el espacio de encuentro entre los sujetos que trasciende lo privado y compele a los individuos a relaciones que se articulan en lo social, permitiendo a la vez el diálogo respecto de este, y en ello su crítica y por consecuente también su acción política en cuanto se busque su modificación.

 Me comentaba la Adela que el espacio público se encuentra en un tránsito en el cual se instalan cada vez más modificaciones, siendo estas mismas, las que a su vez lo han obstruido, al punto de que la calle, el espacio público histórico por excelencia, es un espacio que hoy por hoy se encuentra mediado por una gran cantidad de normas que han hecho de este un espacio acotado, en el cual la transgresión es prácticamente siempre enormemente posible puesto que al alero de lo ilegítimo cualquier actitud pudiese estar afectando el orden social. Bueno, la ley Hinzpeter es ejemplo de eso, falta que se nos prohíba juntarnos en la esquina no más… ah no! verdad que ya lo hicieron.

Después pusimos la discusión en el telón de fondo de la modernidad, y la Adelita me comentó que los medios de comunicación hoy en día, y en virtud de esta carencia, han ganado espacio y forman parte del terreno de lo público, y por ello, se torna importante también la labor del periodismo y toda aquella que busque dar cuenta de la realidad en la que estamos, sea por medio de imágenes, la música, el arte, etc. Pero acotándonos a los medios de comunicación convencionales y masivos, la televisión, el diario, la radio… es también preciso cuestionarse que tanto estos modifican la realidad existente, principalmente porque no son propiedad intrínseca de lo público, sino que por el contrario, responden a intereses que surgen desde el sector privado, sector que a su vez es el que hoy por hoy gobierna este país de manera explícita, y antes de manera tácita, pero cuyos intereses siempre han estado involucrados. Es así que tampoco podemos fiarnos por completo de lo que allí aparece, entendiendo que siempre nos acercaremos a una visión parcelada y manipulada de la realidad, a conveniencia de quien o quienes la emiten, porqué, cómo y para quienes.

Recuerdo que ahí la Adela ya se puso trágica, como lo hacen también casi todos mis compañeros de escuela cuando hablamos estos temas, que ven el espacio público como algo perdido, y la calle como algo que no solo tiene que ser recuperado, sino que como valorado por sobre las demás configuraciones de espacio social, como si fuese mejor que otra. Entonces ahí yo la frené un poquito y le pregunté ¿pero y las plataformas de internet, como facebook, twitter, los blogs… no son también una nueva forma de reapropiación del espacio público? A lo que me respondió con otra pregunta: ¿usted tiene twitter Marcela? ¿Escribe muy seguido?... en esa época tenía y le dije que sí… y que no solo tengo twitter sino que todas las otras plataformas que le nombré y también tenía el google+ a pesar de que no tenía idea de cómo usarlo, pero que incluso eso me atraía a hurguetearlo, pero no es el punto.  La Adela me dijo entonces: te pregunto para saber si fuiste una de las twitteras que llamaron del gobierno porque impulsan tendencias de opinión… su sarcasmo no dio espacio para responder mi pregunta.

Bueno, no me pescó na la Adelita ese día, pero a mí me quedó rondando esa idea en la cabeza, en realidad dos ideas:

1° ¿Podemos considerar las plataformas virtuales como espacio público?

2° Si lo son ¿necesariamente tenemos que caer en la comparación con otros tipos de configuración de espacios públicos, como la calle y otros medios de comunicación, entendiéndolos en desmedro o en virtud de los otros entre sí?

En lo particular, no me fue en absoluto difícil encontrar respuesta, considero que las distintas plataformas virtuales sí constituyen el espacio público actual, junto con la calle y junto con los demás medios de comunicación, que sí poseen puntos de fuga a pesar de su excesiva normalización que emerge desde la represión y la modelación de la realidad.

Porque la idea de “espacio público” es una noción teórica que hace alusión al espacio de lo social, entendiendo lo social como aquello que supera lo individual y lo privado, convoca a los individuos en relación, y gracias a ello es un espacio por medio del cual es posible referirse al mundo y al estado de las cosas, al debate y la conversación entre sujetos, y genera las condiciones del actuar político (comprendiendo la noción de la política desde la idea del cambio social), ya que desde ahí es posible reflexionar descentrado de lo estrictamente Estatal y lo estrictamente privado... no es necesario un diccionario para entender eso que es de estricto sentido común.

Y desde mi parecer, en esa tónica, yo veo que las plataformas virtuales, más que cualquier otro espacio público ahora, permiten precisamente eso, y por ello, me alegro y celebro su existencia, a pesar de que mi idea no es darles una mirada heroica y romántica, porque sabemos que lo más probable es que estén también mediadas e intervenidas quizás por qué tipo de mecanismos (del monitoreo se habló una vez por estos lados). Pero hasta ahora, pareciese ser el espacio que permite con mayor efectividad llevar a cabo los fines que se le han adjudicado con el tiempo como demandas ciudadanas al espacio público, con un mayor grado de libertad.

Respecto de la segunda idea o pregunta que me daba vueltas en la cabeza a propósito de la conversación con Adela, considero que NO. Creo que el caer en la valorización de una configuración de espacio pública por sobre otra, como la calle por sobre el facebook por poner un ejemplo, es un partido innecesario, y que solo puede traer nefastas consecuencias en el sentido de no aprovechar aquello que tenemos a la mano, y que sin duda se presenta como una herramienta importante tanto para la expresión de la individualidad, como para la intervención de cualquier tipo respecto de cualquier otro espacio, tópico, institución, derecho, etc. que nos convoque a todos o de lo que sea que queramos participar, desde lo individual o lo colectivo.

Entiendo que existe un arraigo histórico e identitario hacia la calle, no lo niego y no me molesta, me gusta… pero si me molesta cuando, por ejemplo, en las movilizaciones el año pasado rondaban los eslóganes “la verdadera lucha está en la calle”, y yo no considero que eso sea necesariamente así. La calle no tiene el monopolio de la lucha, ni de lo político, ni del cambio, ni de nada, es importante seguir utilizando la calle y que este sea un espacio de resistencia, pero es innegable también que las otras plataformas nos brindaron una utilidad nunca antes vista al momento de convocar las movilizaciones, al momento de trabajar en los documentos y propuestas que emanaban de la CONFECH, en el debate respecto de la educación pública, en la difusión de información que permitiera mostrar con mayor claridad lo que estaba sucediendo en nuestro país interpelando la mirada acotada que mostraban los medios televisivos, nos permitió armarnos de apoyo internacional y que incluso en otros países se agruparan los jóvenes y los no tanto a brindarnos apoyo, permitió el apoyo cobarde de aquellos que sí tienen espacio en televisión pero que prefieren manifestarse desde lo virtual (actores, animadores, etc.), permitió seguir en vivo y en directo consejos de presidentes de distintas universidades alrededor del país y que nos permitían acceder al sentir más generalizado, permitió solidarizar poniendo en facebook el perfil en negro, que uno puede decir “con eso no se logra nada”, pero yo opino lo contrario, mientras más formas se utilicen de levantar la temática, de hacerla patente, visible, tangible, mejor, vernos todos empapados de lo que está sucediendo y que nos sature al punto que tengamos que saber de lo que está pasando, ese es el fin de la concientización, levantar a la conciencia precisamente, todo eso sirvió. Todo eso, fue la lucha también, pasa que algunos leen la lucha solo como el enfrentamiento con la institucionalidad personificada, que son los pacos… pero OYE! Ya que aún lo pacos como tal no están en internet, o no al mismo nivel, por ahí también podemos ejercer la lucha y la resistencia y eso ha quedado demostrado.

Con esto no quiero relevar las plataformas virtuales por sobre otros espacios públicos, pero en ese sentido, en este, yo sí creo en lo cuantitativo “mientras más, mejor” mientras más espacios y más herramientas, seríamos unos retardados de no utilizarlos a nuestro favor en todo sentido que los podamos considerar favorables, no sólo en la lucha política, y en ese sentido, con mayor razón cuando no son espacios excluyentes y que en su articulación tienen mucho que aportar, y nosotros en ellos, en su construcción y en la nuestra.

Por otra parte, todos estos espacios públicos tienen sus pro y sus contras, algunos dirán que no hay como el contacto cara a cara, que el internet es muy impersonal, bueno, si es por hacer una lectura del otro en el encuentro de dos o más sujetos, siempre median nuestros prejuicios, nuestras estructuras significativas, nuestros lenguajes, y miles de cosas que pueden interferir en no entender al otro de plano, o tergiversar aquello que me presenta, creo que no hay interacción alguna que se salve de eso.

Bueno, toda esta tremenda introducción, que para alguien que se acercó a esto le puede haber resultado tediosa (porque… sí, reitero, es una introducción), tenía como fin ser la antesala para que se entienda en contexto mi malestar.

MI MALESTAR.

Creo que no es necesario hacer una síntesis de lo anterior para que haya quedado clara la alta valoración que yo tengo por las distintas plataformas virtuales en tanto estas se configuran hoy en día como territorios nuevos y fértiles para el espacio público.

Bueno, partiré por contar que el año pasado, yo tenía un twitter en uso… que actualmente lo tengo pero todo oxidado porque dejé de usarlo el mismo año pasado a causa de la siguiente historia…

Me dio por usar twitter, no por curiosidad, ni para querer expresar algo en particular, me lo hice para participar en un concurso que perdí, y posteriormente lo seguí usando para sapear a Felipe Izquierdo porque yo a ese loco lo admiro caleta, un montón, y me metí a su twitter y lo encontré tan chistoso que permanecí para seguirlo. No tenía amigos míos en twitter porque me daba paja buscarlos, y porque, no me interesaba lo que pudiesen poner ahí ya que yo tenía facebook, y por ahí ya tenía el contacto ellos, o ya estaban lo suficientemente expuestos en caso de que quisiera sapear a alguno.

La cosa es que con el tiempo, empecé a usar twitter de una manera distinta, porque kxe que la gente hace comentarios acotados en creo que 100 caracteres, no recuerdo bien. Pero como yo soy buena para hablar, a mi no me satisfacían, entonces, empecé a escribir cosas largas en twitter, testamentos, que empezaban abajo y terminaban arriba, y la formula de escribir de a pedacitos me ayudó a ser más sintética con las ideas y los párrafos (por un tiempo…) y eso me gustó. Por otra parte, como lo último que escribía quedaba arriba, al principio, siempre que lo abría llegaba a kxar la última reflexión que había hecho, sin tener que mamarme todo lo que escribía antes, y seguía escribiendo mis ideas a partir de aquello, y me iba en la volá en twitter y me gustaba. Y twitter en esa época se transformo en un espacio que ocupé para la reflexión, cosa que no hacía en facebook, y cosa que no hacía comúnmente con mis amigos en lo cotidiano porque entiendo que no a todo el mundo le interesa lo que yo pienso y tampoco los obligo a escucharme.

Entonces en todo ese tiempo buena onda twitter, me mandé unas volás cuáticas recuerdo, que hasta el día de hoy se encuentran a la base de mi forma de ser, de pensar, de pensarme en el mundo, etc. Fue entrete esa época, y fue entrete que esa flexibilidad para reflexionar la encontrara en un espacio tan estructurado como ese, pero así son las paradojas no más po. Además, apareció gente que le interesó lo que escribía, y me problematizaba, conversábamos por medio de tweets, y se hacía más interesante el debate de ideas… me hacía realmente feliz, más de una vez me arrepentí de lo que escribí pero era también bonito mirar la línea de tiempo y ver como mutaban los pensamientos, las ideas… ver un poco uno de su historia y de su identidad allí reflejada… y reírme pensando: ¿yo pensé esa wea de mierda? Y notar los tránsitos, a mí me gusta eso, desconocerme con el tiempo con cuotas de satisfacción.

Hasta que… una amiga me preguntó si tenía twitter, se lo di, y ahí me empezó a seguir harta gente, amigos, que yo cordialmente les seguí de vuelta, porque admito, son contadas las ocasiones que me metí a revisar el de alguien que no fuera el de Felipe Izquierdo, o los consejos de buda que me parecían buena onda.

Pasó que independiente de quienes me siguieran, yo seguí utilizando el twitter con la misma práctica habitual… y claramente, empezaron los comentarios de la gente que me “conocía”, pero con la que nunca había compartido esa faceta (principalmente porque antes no la tenía, si antes nunca me caractericé por ser muy reflexiva que digamos, lo contrario). Entonces me empezaron a pelar mis amigos, porque terceros me lo comentaban, entonces algunos empezaron a decir que yo me creía la Camila Vallejos, porque estaba de moda ahora con ella o tener el arito o tener conciencia social, entonces empezaron a decir que yo era tan insegura que publicaba todas esas cosas para tener aprobación social intelectual o como para que la gente se hiciera una determinada idea mía, o empezaron a decir que lo que yo publicaba eran ideas de Foucault y no se quienes que nunca he leído (cosa que no puedo sino entender como un halago de todas formas… pero se decía con cizaña, como si yo anduviera citando sin citar.. se entiende cierto?), me empezaron a llegar comentarios “en mala” del “ex” que me pelaba que yo había cambiado y que me creía no se que  wa… y pufff… gente que empezó a decir que yo me había puesto densa, como si el reflexionar un poco más me quitase la estupidez?!... bueno, los que me conocen más de cerca sabrán que no, y que incluso se me suele trabar un poco la lengua a veces cuando hablo de las cosas que reflexiono porque me pone un poco nerviosa la idea de no poder explicarme bien, cosa que se ausenta en cierta medida cuando escribo en estos medios porque tengo el tiempo para explayarme con más claridad…

Y bueno, con el tiempo, le quitaron el gustito a twitter… ese gustito ameno de compartir ideas, pensamientos, bromas, que surgieron con la intención inocente de conversar con uno misma no más, conversación que se tornaba más dinámica que dejar las ideas al fluir constante en la cabeza donde perdían dirección, y que permitía una especie de conversación cuando uno ve estáticamente plasmado lo que uno ha pensado y puede volver sobre eso en cualquier minuto… y que en algún momento, en el compartir, generaron un espacio de enriquecimiento de ideas, de debate, que yo disfruté a concho.

Ahora tengo el puro facebook y este blog que ni uso casi porque ni se me han venido ideas pa reflexionar que me hayan retenido, y además, estoy con la tesis… cosa que se que debería estar haciendo ahora en vez de esto, pero que vá… no puedo evitar expresar constantemente lo que pienso, siento y me pasa porque para mí eso se vivencia como una necesidad, que algunos canalizan con música, otros con miles de formas posibles de arte, yo soy menos estética y lo hago escribiendo, siendo bien literal,  no le hago ni a la sensibilidad sublime ni a la síntesis, a no ser que sea un chiste o una broma, que por lo general cae mal por ser bruta, ofensiva y/o burda.

Bueno, la cosa es que me volvió a surgir la necesidad de expresar ciertas cosas, más aún con la tesis que intento evadirla por todos los medios inconscientes posibles, entonces, algunas pseudoreflexiones las empecé a poner en facebook… y que pasó? La misma historia… la gente que te comienza a atribuir un millón de interpretaciones, la mayoría que tienen que ver con que uno quiere mostrarle una determinada imagen de sí misma al mundo como si fuera la mujer más insegura del mundo, puras mierdas… y es una lástima porque la gente se queda en las formas que desea interpretar en vez de leer el contenido de lo que uno dice, y que si no le importa, no lo pesque o critique… pero eso de andar dando por sentado interpretaciones en desmedro de uno para terminar en lo concreto subvalorando  e invalidando cualquier cosa que uno pueda decir, lo encuentro absurdo… y me hace pensar que realmente la gente habla más de sí misma cuando habla de otros que cuando dice efectivamente estar hablando de sí misma, porque sus interpretaciones solo me acercan a sus estructuras de pensamiento no al sentido de mi acción, y digámoslo las estructuras de pensamiento se forjan en la experiencia… y no me gustaría dar por sentado lamentablemente que me interpretan como que ando queriendo pasar como algo que no soy solo porque ellos lo hayan hecho alguna vez con o sin éxito…

Una lata ver como la gente prefiere anteponer tanto prejuicio, formas, accesorios frente a las cosas en vez de recibirlas como vienen, como el contenido de lo que se quiere compartir, porque además, y si alguien lo hace por un complejo eso de expresarse tanto… QUE TANTO IMPORTA… qué tanto te importa? Porque no ver si los contenidos o lo que se expresa se valida en sí mismo en vez de pasarse el rollo con quien lo enuncia… y permítanme aquí utilizar un concepto “interaccionismo simbólico” à "a veces usted interpreta al otro pensando en lo que el otro quiere que usted interprete y en vez de intentar hacer una lectura de lo que el otro quiere comunicar usted se queda en el nivel de los símbolos", y usted señor expectador termina pasándose puros rollos antes de acercarse a lo que tiene adelante o lo que realmente se tiene la intención de comunicar…. ¿ahí a quien le importa más lo que piense el otro? AH?????? 

Además la juzgan a uno porque publica cosas en facebook… han llegado a ponerme “esa reflexión no es digna para facebook”, como si facebook tuviera un deber ser!!  No me molesta que vayan y me webeen de que estoy fome y aburrida, o que no tengo vida (que hoy por hoy no tengo mucha la verdad)… pero de repente llegan a  hablar con toda la cizaña, y no les queda nada mejor que prejuiciarla y estereotiparla a uno… me han estereotipado como una “densa intelectual pasa a caca” gente que es mil más estereotipizable que yo!! Que anda grupiando bandas, usando los lentecitos de sol en la noche, con poleras y ropa indie, amantes del diseño y las ilustriaciones, con los zapatitos botita de moda, etc!! que son cosas que considero tan insignificantes en lo que respecta a lo simbólico, que cuando me relaciono con ellos ni siquiera emergen como figura desde el fondo, porque son weas tan accesorias que puedo relacionarme con la gente a pesar de eso, porque tengo claro que no por ello los voy a clausurar… y a toda la gente que les he dado esa pasá… me hacen esta a mí. Si me encuentran fome y seria, esta bien weon háganalo, pero de ahí a darme interpetaciones complejas de mi psicología… puta weoooooooon me leo a la pili sordo po… si pa leer huevás  también sobra material po.

Y si alguien se pregunta qué tiene que ver todo esto con la mansa introducción, bueno, simple, yo valoro los espacios públicos, en sí mismos y el gran rango de posibilidad de acción que traen consigo y que ha sido desarrollado al principio de este escrito, pero me da una lata enorme ver como la misma gente, que también se llena la boca con discursitos bonitos respecto de lo social, son los primeros en viciarlos, la gente misma caga la expresión del otro con sus prejuicios que apelan a tonteras, de forma, no de fondo… absolutizando a la gente e invalidándola para no escuchar lo que tienen que decir, un derecho que todos tenemos acá, a expresar lo que nos parezca relevante para cada cual… con gente así uno no necesita pacos mediando la acción de cada cual, porque se transforman en pacos coercionando el actuar del otro o subvalorándolo no sé con qué fin pero que en la práctica se traduce en callarlos o suprimirlos, y más encima con puros argumentos de forma, nada que interpele realmente lo que se está comunicando o diciendo, así fácil po, es como cuando no teniai como más rebatirle una idea a tu amiga cuando chica, y de pura rabia que no ganaste le decis: fea!!... pa bajarle la defensa moral no más. Sí, encuentro que es una actitud de infantilismo puro.

Y voy a seguir subiendo la wea que se me antoje a facebook, y cuando se me quiten las ganas lo voy a dejar de hacer, y cuando quiera lo hago de nuevo, pero voy a serlo pa ser fiel a mí, no pa andar demostrándole weas a nadie, porque sorpresa!! No me interesa!! Y valoro ene facebook como plataforma, me organizo, me comunica, me informa, me puedo expresar y puedo hacer circular ideas que considero debiesen hacerlo con más frecuencia. Y yo soy de las que considero que hago acción política también por esos medios, dentro de todos los que están a mi disposición. Y entiendo también que uno de los riesgos de compartir en el espacio público es precisamente la diferencia de opinión y el verte expuesto al escrutinio generalizado, y que ello es parte de lo que consideramos "lo social", pero aún así, opino que hay formas mucho más interesantes de interactuar que no se basen en la desconfirmación del otro y en el intento exitoso o no por suprimir su voz, eso solo deja mucho que decir de quien emprende esas acciones, no de quien se pone en tela de juicio aparente.

Y cuando vuelva a tener facebook voy a subir este texto, porque lo considero de importancia política en cuanto se erige como una defensa a la libertad de expresión para quienes eso se nos presenta en lo cotidiano como una necesidad de salud mental, a veces emocional. Y para quienes tenemos que estar horas trabajando frente al computador, y estas plataformas, en mi caso, se presentan como un espacio de socialización que se me hace necesario cuando me angustia la idea de sentirme sin vida por estar encerrada trabajando.

Pd. Demás nadie se mamó todo esto, pero en vola hubo alguno que ahora piensa que si escribí esto y me desgasto en dar explicaciones es porque entonces si me importa lo que dicen y bla bla bla.. yo te digo: succiónalo si tenis vida pa encontrar uno que succionar.
Pd. 2. no voy a revisar la ortografía, porque si es por eso, si tengo cosas mas importantes que hacer... y eché una leída y creo que se entiende.

martes, 24 de abril de 2012

la última cartita que le escribí al sea contrera.


Ya… aer sea contreras sigamos con esto..

Cuando te leí en resumen entendí lo siguiente: Toda acción autónoma del ser humano, es una imposición. Los modos en los que nos relacionamos, en comunidad, concentran sus formas particulares que diferencian, por ejemplo, una sociedad de otra y partir de ello se estructuran límites a la acción autónoma, que performan una “legítima” libertad restringida en ciertos márgenes consensuados. Cuestionas tb el concepto de libertad individual, porque hasta qué punto podemos decir que es realmente individual?... y más adelante decis que la libertad como tal no existe...

Ya... hago ese resumen para que entiendas desde donde reflexiono yo a partir de lo que expusiste, porque me costó un poco entender tu TORMENTA de ideas jajajaaj… ya let’s do it!

Tu preguntai... qué es la libertad, haciendo en ello una inflexión para relevar que ese concepto no existe sino como construido en situación, en su contexto, tal como anteriormente hablamos de la tolerancia. De hecho, podemos decir que, esa construcción de lo que es tolerable y no tolerable, estructura los límites que “dan forma” a esa “legítima” libertad (o libertad “permitida” “socialmente aceptable” algo así). En fin, el punto es que tú haces esa pregunta, a mi parecer, para problematizar el concepto puro de libertad, y yo creo de todas formas, que es necesario, acercarse a eso más abstracto... veamos que resulta.

Cuando intentamos definir libertad, creo yo, es imposible darle forma, la libertad en sí misma no debiese tenerla porque al definirse deja de ser libre, por lo tanto, en cierta medida es imposible definirla, porque la libertad apela a la indefinición (o se define por la indefinición… ajjajajaja es como decir que la definición de libertad es por excelencia una antidefinición).

Esa es un poco también la paradoja de la libertad, y aquí me voy a poner un poco poética shuer loca quizás... pero la siguiente imagen a mi me lo deja más o menos claro y simplón como para seguir reflexionando: la libertad es un punto, y por un punto pueden pasar infinitas líneas, cuando desde el punto se decide trazar una línea en el libre ejercicio de que yo tomé una opción, a la vez, coarto mi libertad, porque le doy forma, la estructuro, la defino, y desaparecen por lo tanto un montón de otras posibilidades cuya existencia era potencial, porque ya no soy punto, soy una línea. Eso pasa a diario, en lo cotidiano tomo opciones continuamente en desmedro de otras, y genero trayectorias.

Desde este punto de vista, la libertad, plena, nunca va a existir, porque como seres que vivimos en un aquí y ahora que nos compele (y con una estructura corporal determinada), tenemos que optar constantemente en desmedro de otras posibilidades, y nada se encuentra en un estado de quietud tal que nos asegure tener siempre la posibilidad de todo, o que a pesar de optar esto no tenga impacto en otro nivel que no modifique la existencia de las cosas, incluso la mía o la de otros. (Con eso último creo que me respondí a mi misma a propósito del temita de atentar contra la existencia de otro).

Ejercer la libertad puede ser entonces, el acto que a su vez, puede reducir a esta al máximo, a mi mismo como a otros. Por lo tanto, la libertad individual, no puede ser sino entendida en el entramado de un conjunto de libertades individuales que se hacen valer continuamente, ¿y se hacen valer cómo? imponiéndose, y dando forma a los aquí y ahora, que vuelven a interpelar a esas mismas y otras libertades individuales… bueno, y esa imposición como tal, en el nivel que fuese, no puede ser sino violenta, porque rompe radicalmente con el modo de existencia de las cosas en un determinado momento.

Ahora entiendo entonces cuando dices que la libertad individual, como tal no existe, porque no podemos decir que existen acciones cuyos efectos no traspasen los límites de la persona que ejecuta esa determinada acción. En el acto mismo de comer, por ejemplo, comemos algo que pudo haber sido comido por otro y le quitamos esa posibilidad, etc., impactamos tanto positiva como negativamente, coartando o proporcionando nuevas posibilidades, etc. creamos realidades como resultado de modificar lo que existe a partir de actuar individualmente, creo que nada está libre de la interacción. Pero por otra parte esto mismo me afirma que si mi opción compele a la de un otro, entonces hay un nivel en el cual existe una disposición individual de mi libertad desde donde yo decido y me hago o no cargo de los efectos de mi acción, en esa disposición, creo yo, se asienta la particularidad de mi libertad (esa libertad relativa que nunca es plena).

Ahora, no creo precisamente que esa libertad relativa de la que se dispone sea definida por una comunidad o un grupo de personas como decis tú, sí se establecen límites para una libertad legitimada, pero finalmente, está en la libertad personal el querer cumplirlos o no, o sea, lo ilícito, lo anómico, por más regulado y consensuado que esté es una realidad y está al alcance de todos igual en la transgresión, por más que se quiera dar forma a la libertad y coartarla. Yo creo que ahí está la importancia de la diferencia entre lo que nos “determina” y lo que nos “condiciona”… cualquier acuerdo social es un condicionante que se nos impone pero que podemos pasar a llevar o cambiar; lo que nos determina, como el cuerpo humano por ejemplo, eso sí que define nuestra libertad, la acota irrestrictamente.

En ese sentido, creo que la diversidad de opinión, y las ideas de mundo de cada cual, son finalmente ideas válidas ya que son maneras en que libremente decido experimentar el mundo dentro de las mil y un posibilidades que tengo de hacerlo... es cuático porque yo siempre intento buscar metaconceptos en los cuales se permitan niveles de heterogeneidad que no coarten la posibilidad de otro de realizarse como quisiese al entender lo anterior, y por eso mismo puedo comprender visiones de mundo como las de un homofóbico, un conservador, etc. Así mismo, si bien las comprendo, me molesta que esas ideas nieguen la posibilidad de ser a un otro, en el acto de negar sus decisiones particulares de modo de existencia, como pudiese ser para esos casos un gay o un liberal. Y me molesta cuando tan directamente alguien es capaz de llevar a cabo ideas que de plano, tachan esas opciones como como “malas” o con un juicio peyorativo.

Porque por un lado podemos entender que toda acción impacta y es una imposición, deliberada o no, pero por otro me causa ruido cuando ellas imponen un DEBER SER, porque nada me avala que ese deber ser que se impone es mejor, es EL BUENO, es esencial al ser humano, etc. Principalmente esta última, porque muchas ideas se sostienen en que por ejemplo: es natural que al hombre le gusten las mujeres porque estamos hechos para procrear. Considero que si podemos procrear, eso no es un deber ser, y que si un hombre quiere meterse con un hombre, eso es una posibilidad que existe precisamente porque somos seres humanos con características que nos lo permiten, y eso también sería propio del ser humano. Siento que lo propio del ser humano es optar en la medida en que nuestra estructura nos lo permita (que es lo que precisamente nos hace “seres humanos”), lo mejor o peor ya es harina de otro costal.

Es en ese nivel que a mí me molestan las opiniones de un otro, que claramente pueden ser válidas, en la medida en que yo elijo mi concepción de mundo (o elijo no cuestionarme la que se me impone). Y ahí hay otra paradoja, porque cuando hay un choque de concepciones de mundo, alguien puede querer someter a otro a su concepción y de esa forma lo coarta, pero cuando ese otro se desliga de lo que se le impone, termina coartando la visión de cómo este otro quiere que sean las cosas. Y ahí nuevamente el juego de que siempre terminamos imponiendo en la acción, sea esta ideática, discursiva o más “material”.

Todo esto termina quedando entonces en un terreno tan nebuloso, y en lo social en un terreno de tantas incertezas donde todo se vuelve tan relativo, que relativa se vuelve incluso la existencia de nuestra especie cuando todo es válido, todo se impone, todo es violento (en el sentido que expliqué recién) que no hay nada que asegure un orden que permita, y esto es lo que considero relevante, la autopoiesis de nuestra especie. Y es ahí que a mí me hace entonces sentido la existencia de un Estado, un gobierno, en cuyo monopolio se encuentre la violencia y la intolerancia.

Entonces, me pregunto, la existencia de un Estado, no puede ser por principio resguardar las libertades per sé de los seres humanos, allí todo sería tan difuso que no podría imaginar un orden que se construyese a partir de eso, o a partir de una autonomía, como conceptos puros. Entiendo entonces que cuando un Estado se propone definir los límites de lo tolerable o del deber ser de las libertades de quienes son parte de él, su fin último adhiere de alguna forma a la autopoiesis de ese grupo de personas. Vale decir, un grupo de personas se adhiere a un consenso social (siempre impuesto tb de todas formas) para resguardar su existencia, en principio física y de subsistencia, dentro de ciertos márgenes de libertad o autonomía que no atenten hacia eso.

Ahora, esta autopoiesis también se define, no es cualquier sistema el que se quiere reproducir, se crea por lo tanto una determinada estructura social, determinados derechos a los que adherimos (algunos incluso internacionales como los derechos humanos), determinadas penas a lo que “acordamos” no debiese ser, etc. Se arma por lo tanto un modo legitimado de existencia, cada cual para cada cultura como tú haces la diferencia entre lo oriental y lo occidental y que condicionan los modos de relación.

El riesgo que corre todo orden social (fortuna para algunos…), es que con el tiempo se naturalice y se absolutice, y en ello se limiten las posibilidades como sujeto social, y la norma ya no sea un acuerdo sino que una imposición heredada. La tolerancia, lo que es o no tolerable por una sociedad, y su internalización, hacen sostenible el status quo, un orden de cosas. La violencia por otra parte, también como monopolio del Estado, actúa en cuanto se infringe lo establecido y excede el límite de lo acordado como tolerable. Lo que escapa de este margen de ser de las cosas, además, corre la mala suerte de ser en algunos casos patologizado.

Es por esto mismo, que en la medida en que se quiera cambiar un orden establecido, no se puede sino en el conflicto apelar a la violencia y la intolerancia, la imposición también, a modo de cambiar las estructuras en la expansión de derechos y lo que en este nuevo contexto pueden ser ahora consideradas como legítimas libertades, en el acomodo de lo establecido a las prácticas culturales que van cambiando, en la represión de otras prácticas poco deseables mediante mayor regulación, etc. De esta manera, buscar la mayor sintonía posible entre las expectativas del complejo social y la estructura que la regula, en la búsqueda del bien común.

Y bueno, esta violencia, intolerancia, e imposición, a veces se han leído también de otra forma que promueven la existencia de dictaduras, por ej. Me imagino yo que en la medida en que esa violencia e intolerancia se pongan en juego en la tensión de que un Estado se debe a quienes lo componen, que somos todos, debería este en principio articularse a las voluntades ciudadanas, en cuanto se expresan como mayoría. Quizás ahí mi visión es un poco limitada o poco compleja, pero eso creo, en cuanto las voluntades se expresen como prácticas o como discursos comunes de lo que esperamos como nación. O podríamos relativizarlo y decir que eso cabe en la concepción de mundo de cada cual y se va todo a la mieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer jajajajajajaaja

En fin.. ya divague caleeeeeeta, asi que estaré a la espera de tus comentarios para cuando puedas darte un tiempo de hacerlos. Es bacan este modo de comunicarnos, me gusta, así que agradezco caleta tu disposición. Oye a propósito como va todo por allá? Estay contento? Hay visto algún koala? Se ve harto bambú? Jajaa es verdad que hay hartos chilenos por allá? Te bajó lo patriota como dicen que le pasa a la gente que sale del país? (es una duda que tengo porque con cuea he salido de la quinta región =P)
Un abrazoooooo sea contrera’!